Informe EEA sobre Políticas hídricas y salud humana

eu_informeLa calidad del agua potable y de baño, así como la efectividad del tratamiento de las aguas residuales en la Unión Europea continua mejorando, según el nuevo informe de la Agencia Medioambiental Europea (EEA- European Environment Agency). Sin embargo la contaminación con origen en las plantas de tratamiento de agua residual, los retornos agrícolas y las aguas de tormenta, junto con los riesgos emergentes como el de los micro contaminantes procedentes de los productos de higiene personal representan todavía un reto para mantener las aguas limpias y saludables para el uso humano.

El informe de la EEA, European water policies and human health, publicado recientemente realiza una revisión de la implementación de las tres piezas legislativas que sustentan la gestión del agua en la unión europea – La directiva de aguas de baño, la directiva de Aguas de Baño y la Directiva de tratamiento de vertidos urbanos – que contribuyen a alcanzar los objetivos establecidos en la Directiva Marco del Agua.

En este sentido el informe refleja que

  • la Calidad de Aguas de Baño en la UE continua siendo elevada. El porcentaje de aguas de baño que cumplen con los estándares de calidad exigidos ha aumentado hasta el 96,1 en 2015
  • Los ensayos y análisis realizados durante el periodo 2011-2013 muestran un grado de cumplimiento próximo al 98,5% en relación con los estándares de calidad del Agua Potable.
  • El tratamiento de las aguas residuales en todas las partes de Europa ha mejorado en los últimos 15-20 años, con una proporción creciente de la población conectada a instalaciones de depuración y con el tratamiento de estas aguas conforme a estándares más exigentes. El grado de cumplimiento en la EU-25 es muy algo, mientras que, si bien esta mejorando, en la zona este y sureste de Europa la proporción de población conectada a instalaciones de tratamiento es relativamente baja comparada con la de Europa central y del norte.

Sin embargo la contaminación de la agricultura y de las aguas de tormenta continúa representando un problema para mantener y mejorar la calidad de las aguas. El nitrógeno y el fosforo de las instalaciones de depuración y de las industrias, las emisiones por parte de la agricultura – fertilizantes y abonos – continúan siendo las principales fuentes de nutrientes y de contaminación orgánica.

Asimismo el informe también señala la importancia emergente de otros contaminantes, normalmente químicos presentes en bajas concentraciones pero que pueden tener efectos dañinos en los organismos acuáticos o en el resto de la cadena trófica. Los micro plásticos, como los que se encuentran en los productos de higiene personal, y los microorganismos resistentes a los antibióticos, presentan riesgos que necesitan ser estudiados mejor.

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